Siempre me ha fascinado el arroz, creo que es mi alimento favorito.
Recuerdo con cierto anhelo la «paella de arroz» de casa, con sus muslitos de pollo, langostinos, almejas que cada domingo mi ama preparaba con esmero.
También recuerdo trabajando en un indonesio, los aromas que desprendían las bandejas de arroz crispeante.
Tiempo después, vi en un documental una receta de arroz cantonés con ese contraste de jengibre, soja y azúcar y lo he hecho después cientos de veces. Y fue en la escuela de hostelería donde estudié los tipos de arroces y fue ahí donde descubrí que los arroces que más me gustan para comer como guarnición, o salteados, con un buen curry, son los aromáticos.
Yo reconozco como aromáticos, el arroz jazmín y el basmati, suelo ir a tiendas especializadas a comprar el arroz de origen, tanto tailandés como indio y sinceramente se nota la calidad respecto a los del super. Hoy en día es el arroz que más uso en mis platos del día a día, en casa nos encanta, los niños lo disfrutan mucho y cuando hago, siempre hago de más para usarlo después como guarnición o para saltearlo con alguna sobra de la nevera.
Creo que conviene comentaros, que el arroz aromático, es para lo que es, nunca se me va a ocurrir hacer una paella, un risotto, un arroz con leche con este tipo de arroz.
En uno de mis viajes hace ya años, tuve la suerte de coincidir con una cocinera tailandesa y me chivó su receta de cocción de arroz, esa receta es la que hoy os cuento.
1/ Lavar el arroz (medido, un vaso, o dos, o lo que sea) hasta que pierda el almidón, notaremos que ya está, porque deja de salir el agua con un tono blanco. Si decidimos lavarlo en un colador grande, ojo con frotarlo contra el colador a la vez que lo lavamos, ya que se romperán los granos y no queremos que esto ocurra.
2/ Tras limpiarlo, lo ponemos en una cazuela si es ancha mejor, y si tiene un fondo grueso mejor que mejor porque se cocerá a sus anchas y el calor se repartirá más uniforme. Añadimos agua en proporción 1/1+1/4 es decir, si echo un vaso de arroz, echaré un vaso y cuarto de agua, si echo dos de arroz, echaré dos y medio de agua. Yo añado un poco de sal, y en ocasiones cardamomo, clavo, pimienta rosa, curry en polvo, incluso canela(me gusta mucho) o mezclo varias de estas especias.
3/ Le damos lumbre fuertecillo, y cuando empiece a hervir, tapamos, bajamos el fuego y dejamos sin tocarlo 10minutos, ojo que al estar tapado, el fuego ha de estar bastante bajito, si no, el agua tiende a levantar la tapa y liarla.
4/ Pasados los 10 minutos hirviendo y sin destapar, retiramos del fuego y contamos otros 10 minutos, y será tras estos 10 minutos de reposo cuando destapamos, el olor al abrir es mágico, tras embriagarnos del olor, despacito, lo movemos con una cuchara, de madera mejor y quizá esto sea pasarse, pero yo lo abanico, con el objetivo de que se enfríe antes y quede al puntazo! tras esto, ya está!!! así de fácil.
Desde mi experiencia trabajando con todos los tipos de arroces, cuando hago un curso o le doy una receta a alguien, siempre acabo con el mismo discurso, – «el arroz siempre se termina fuera del fuego», y lo vemos en la paella con el reposo, el los aromáticos con los 10 minutos tras la cocción, igual que el arroz de sushi, que se tira más tiempo fuera del fuego que en el fuego, o el arroz con leche, que al día siguiente, el arroz está mas meloso que el día que se hace.
Espero que os haya sido resultona esta receta, cualquier duda, consultadme!!



